Escuela de guiñote - Barajar Volver al menu  principal

Barajar es una acción que está unida a otra; la de dar, servir o repartir las cartas.

Es preciso barajar, obligatoriamente, antes de dar las cartas y lo realiza el jugador al que le toca dar, lo que corresponde:

- al inicio del guiñote: al jugador al que le sale el primer Rey, si se echa a Reyes para formar parejas, o al que le toca en suerte si se echa a palos: Oros, Copas…
- con posterioridad: al jugador que se hace las diez ultimas o, estando de vueltas, al jugador que ha tirado la carta con la que se hace la partida. Si la partida se hace por un cante, lo efectúa el jugador del que era la baza en el momento del cante, haya efectuado el cante o no.

Barajar consiste en juntar todas las cartas de la baraja y mezclarlas, repetidas veces, unas con otras, todas boca abajo y sin que se vea su contenido.

El fin de barajar es doble:

- Por un lado, se persigue que el jugador que da las cartas no pueda controlarlas y efectuar un reparto en su propio favor o "trampa". Es una acción universal que se efectúa en todos los juegos de naipes.

- Por otro, que las cartas no se queden en la forma u orden en que estaban en los montones al finalizar una partida, tratando de que vayan triunfos, guiñotes y cantes separados y, en lógica, que el reparto de cartas sea lo más equitativo posible.

Hay que tener en cuenta que las 6 últimas bazas de una partida son de arrastre, por lo que el 60% de las cartas de los montones están, en cierta medida, agrupadas por palos y al repartir, de tres en tres, si no se mezclaran bien se recibirían agrupadas, posibilitando que las tres ultimas cartas del reparto y que corresponden al jugador que da sean del mismo palo que la de triunfo.

Se debe barajar bien, mejor más que menos, aunque se escuche la expresión: "¡ya vale, que las mareas!". Si se efectúa poco, es posible que se escuche otra expresión: "¡baraja bien1", para evitar triunfadas en una mano.

El barajar mucho o poco tiene su importancia y se utiliza, a veces, como estrategia, ya que no existen normas que indiquen cuantas veces se deben mezclar, etc..

Si se baraja mucho, teóricamente, las cartas, tanto en palos, acuses o guiñotes, quedan muy repartidas entre los jugadores y si se baraja poco lo contrario.

Barajar mucho se suele hacer cuando se está "de vueltas" y él que baraja y da saca una gran ventaja en puntos al contrario, y se baraja poco o casi nada en caso contrario.