El dance aragonés Ir a la página principal de la web

El "dance aragonés" es una de las más peculiar manifestación popular aragonesa.

En la actualidad se está asistiendo a una esperanzadora renovación de los "dances" perdidos, no siempre correcta, pero sí bien intencionada.

La palabra "dance" tiene un especial significado en Aragón y comprende una serie de variados elementos que no se circunscriben a la danza.

Borado, de su Diccionarios de voces aragonesas, lo define como "paloteado y danza de espadas que afectando traje pastoril o de moros y cristianos ejecutan los mozos de pueblos de Aragón, con acompañamiento de recitados en versos, para festejar al Santo Patrón de la localidad".

El Diccionario de la Real Academia Española dice: "Dance: composición poética que se recita en el baile de espadas"

Lo podríamos definir como representación teatral popular, en el que concurren la danza, el mimo y la poesía como elementos integrantes de la misma.

La integración de los varios elementos que se producen antes de fines del siglo XVI, otorgando distinto papel a las músicas y bailes, a los diálogos entre pastores, entre moros y cristianos y a pugnas entre el bien y el mal, simbolizados por un ángel y un diablo, y a los "dichos" o dedicatorias a la Virgen y a los Santos y sátiras personales.

En la acepción que hemos expuesto el "dance" es peculiar de Aragón y que si se encuentra en territorios limítrofes es por influencia aragonesa. Afirmación que se refiere al conjunto y no a cada uno de los elementos aislados que pueden ser de amplia difusión y diverso origen.

Cada patrón tenía su "dance", celebrándose solo con ocasión de su fiesta y pocas veces con carácter votivo, siendo la esencia de su significados, sin duda religioso.

- - - - - - - - - - - Estructura general de los dances

La pastorada

Solían intervenir el mayoral y el rabadán que dialogaban sobre temas diversos, pero preferentemente relacionados con la fiesta religiosa a celebrar y acerca de asuntos locales, con frecuencia teñidos de elementos críticos o satíricos y con aspectos cómicos, normalmente relatos de hechos locales recientes o sátiras a personas o personajes de la localidad.

La trama básica consistía en que el rabadán abandonaba su ganado y acudía al pueblo donde se celebran las fiestas patronales y, sorprendido por el mayoral, éste le riñe y le hace notar su autoridad; el rabadán se disculpa por la gran devoción que profesa al Santo; es perdonado y se unen ambos a la fiesta, estableciendo los diálogos. En los dances completos aparece después el Diablo y les conmina a abandonar la fiesta, hasta que los pastores lo reconocen y lo expulsan, ayudados o no por el Santo o el Ángel.

El rabadán se emparenta en cierto modo, con el "gracioso", siendo el mayoral la voz de la experiencia y dando muestras de prudencia y tolerancia, terminando convertido en director del dance, ostentando un báculo cayado, mientras el rabadán portara un palo terminado en un ramo de flores silvestres.

El enlace de la "pastorada" con el "dialogo de moros y cristianos" se produce con la advertencia del rabadán de que unas extrañas gentes, que son los moros, se aproximan con propósitos desconocidos.

Dialogo de cristianos y moros

El rabadán avisa de la llegada de gentes extrañas, los moros, que vienen a impedir o perturbar la celebración de la fiesta e incluso a robar la imagen del Santo.

La trama supone una discusión de los moros con los pastores primero y luego con soldados cristianos, terminando las palabras en riña y batalla y obteniendo la victoria final los cristianos, con lo que los sarracenos se convierten y se unen a los vencedores en alabanzas al patrono cuya fiesta intentaron impedir.

La lucha del bien y del mal

Es la parte más moderna y la menos integrada en el conjunto.

El Ángel suele ser representado por un niño o una niña y recita breves parlamentos.

El Ángel, aparte de proteger a los cristianos, será objeto de exaltación devota, elevación sobre un soporte formado con las espadas entrecruzadas de los danzantes y muchas veces dirigirá alocuciones y vivas que pueden constituir el final y cierre del dance.

El Diablo, vestido de rojo o negro, con la cara tiznada, largo rabo, cuernos y armado de los más diversos instrumentos, se presenta mucha veces dando alaridos y persigue y asusta a los niños, levanta la falda de las muchachas (y muchas veces del Ángel) cumpliendo un papel cómico en la mayor parte de las ocasiones.

El Diablo se limita a asustar al rabadán, animándole a que abandone la fiesta, ayuda a los moros en el propósito de estorbar la fiesta o en el intento de apoderarse de la imagen; el resto de su actuación consiste en producir desorden y confusión, perseguir y asustar a los niños y bromear con las mujeres.

Bailes y mudanzas

El baile en sí mismo, con "mudanzas" y cuadros, es independiente de la representación teatral entre la que se intercala a modo de intermedio o transición sin que tenga nada que ver con los diálogos de pastores o de moros y cristianos.

Música del dance e instrumentos musicales

Los instrumentos musicales son los más usuales en las músicas populares del siglo XVI, fundamentalmente la dulzaina, la gaita de fuelle, pero también la flauta de pico, el tambor y las castañuelas.

Poesía, versificación, elementos literarios y representación.

La forma del "dance" es, por lo general, el romance octosílabo, con rima asonante, aunque no faltan otros metros. Se transmite por tradición oral y por anotación.

El lugar de representación es la plaza, ante la puerta de la iglesia , con la imagen del patrono presidiendo.

El recitado es mecánico, normalmente sin apuntador.